Protege tu capacidad de asegurabilidad: contrata un seguro de vida mientras seas joven y gozes de buena salud
No todo el mundo tiene la posibilidad de contratar una póliza de seguro de vida en una etapa posterior de su vida debido a problemas de salud o a restricciones relacionadas con la edad. Las pólizas de seguro de vida temporal ofrecen una solución sencilla gracias a su opción de conversión: siempre que el titular de la póliza realice la conversión antes de que expire el plazo de la póliza (normalmente entre 10 y 30 años), podrá convertir su póliza actual en una póliza permanente sin necesidad de someterse a otro examen médico, incluso si su estado de salud ha empeorado desde que contrató la póliza original.
El privilegio de conversión: tu red de seguridad
El privilegio de conversión suele permitir convertir solo la parte que uno puede permitirse en ese momento, en lugar de tener que convertir la totalidad de la póliza. Esto es de vital importancia para aquellas personas que desarrollan una enfermedad crónica durante la vigencia de la póliza, a las que se les diagnostica una afección que, de otro modo, las haría no asegurables, o que experimentan otros cambios en su estado de salud que aumentarían su clasificación de riesgo.
Asegúrate ya tu cobertura
La cláusula adicional de seguro infantil: protegiendo a la próxima generación
Además, puedes contratar cláusulas adicionales de seguro infantil para incluir a tus hijos en la misma póliza de seguro de vida que tú. Esta cláusula permite a tu hijo convertir su cobertura hasta por un importe cinco veces superior al que tú has contratado. Aunque su estado de salud haya empeorado desde la contratación de la póliza original, ese derecho de conversión queda protegido. A nadie le gusta pensar que la asegurabilidad de sus hijos pueda ser un problema, pero cada vez es más habitual.